Crowdfunding como moda, necesidad, síntoma…?
14:26 in #Bcultura, #Bescriu by Cristina Riera
Hace unos días se celebraba en Barcelona el 1º Festival de Crowdfunding de España, organizado por Compartir dóna gustet. La expectación generada y el lleno absoluto (de hecho desbordado) de la sesión de debate organizada en el Arts Santa Mónica invitan a parar a pensar un poco…
Primero una definición rápida de crowdfunding…
Crowd funding, traducción literal: crowd = multitud, funding = financiación. Conclusión aparentemente directa: crowdfunding = financiación colectiva
Así, de entrada se trata de un sistema de financiación colectiva basada en micropagos efectuados por una comunidad de interesados, generalmente a través de Internet y a cambio de una escala de recompensas según la aportación realizada. La financiación puede consistir también en aportaciones no sólo económicas, sino también en servicios (recursos humanos, técnicos, etc.), y los retornos ser absolutamente diversos.
Se trata de un sistema experimentado con éxito en plataformas como Kickstarter, IndieGoGo, Queremos.br o Flattr, y que muy recientemente se ha instaurado en nuestro país con ejemplos como Verkami, Lánzanos, o la plataforma Goteo, en proceso de preparación por parte de Platoniq.
Al tratarse de una experiencia tan reciente en España resulta muy difícil predecir sus resultados (aunque Verkami o Lánzanos ya cuentan con éxitos a los pocos meses de aparecer), pero la expectativa generada sí invita a una reflexión sobre las causas del interés.
“Maneras creativas de buscarse la vida”: La más obvia sería la oportunidad de financiación única o complementaria que representa para proyectos creativos que quedan al margen o con apoyo insuficiente por parte de las instituciones y de la industria. En un contexto de crisis como el actual, con reducción de aportaciones tanto públicas como de la industria en un sector ya habitualmente deficitario como el cultural, no parece un motivo menor.
“Financiación on demand”: Otro aliciente podría ser la agilidad que ofrece el hecho de no requerir esperar a la convocatoria anual de subvenciones de turno o al cierre de decisiones presupuestarias de las grandes corporaciones. La cultura a menudo pierde gran parte de su frescura e incluso necesidad, en el tortuoso camino de la burocracia.
De espectador a agente activo con voz y voto: Pero más allá de una simple oportunidad de salida económica a ideas creativas el crowdfunding es el reflejo de un cambio del modelo de creador, productor y consumidor cultural. En este nuevo modelo es la ciudadanía, el hasta ahora espectador consumidor pasivo, quien confiere valor a la propuesta cultural, quien decide qué proyectos desea apoyar para que salgan adelante. Así crowdfunding no es sólo una respuesta a una necesidad económica, sino a un cambio de modelo de producción y consumo cultural. Un modelo en el que la ciudadanía reclama su protagonismo, su capacidad de decisión, las intermediaciones se difuminan, y el creador asume una nueva responsabilidad respecto al receptor de sus procesos. El filtro pasa a ser el consumidor final, la ciudadanía, ya no las directrices marcadas por las expectativas de rentabilidad económica de la industria o por políticas culturales determinadas. Crowdfunding como democratización de la producción cultural.
Crowdfunding también como democratización del mecenazgo. Como observa Antonia Folguera, “el espectador/consumidor, que ha pasado a ser usuario/prosumidor, ahora también puede ser mecenas y tiene en sus manos la responsabilidad de apoyar la producción cultural de su tiempo y de su comunidad”.
Internet como oportunidad: En este nuevo modelo sin duda Internet es una herramienta ideal para amplificar la repercusión de las ideas lanzadas y para generar comunidades de intereses ya no tan ligadas a proximidad física como ideológica y cultural.
Marta Ardiaca: “La red es una oportunidad de (re) construir una dimensión de comunidad y un fortalecimiento del tejido social desde una dimensión global, en el que el concepto de proximidad no se vincula a espacios físicos, sino a ideas, culturas, tendencias”
Así, a priori, el nuevo radio de influencia de donde pueden surgir microfinanciadores adquiere una dimensión global. Como concluían desde El Activista: Crowdfunding = recolecta popular 2.0 del pueblo global. Aunque debo decir que en este punto me surge una duda en cuanto al peso final en la toma de decisiones de aspectos como la confianza por conocimiento directo de los impulsores o del proyecto y/o el interés por enriquecer el contexto cultural más inmediato. En este modelo, variables como la confianza, la capacidad de transmitir ilusión y cercanía, la pertinencia, oportunidad, transparencia, además de calidad y viabilidad, son elementos clave en la capacidad de generación de comunidad.
En todo caso sí es seguro que Internet amplifica enormemente la difusión de las propuestas, facilita la captación de microproductores y agiliza el trámite de las transacciones.
Así, a través del crowdfunding el usuario pasa de ser un receptor pasivo a convertirse en un agente activo y clave en la cadena de generación de valor de los procesos culturales. Ahora bien, su grado de implicación puede ser muy diverso. Desde una simple valoración al modo “me gusta” ya tan instaurado a través de Facebook (en la línea de Flattr) a una intervención directa en la creación de contenidos, en determinados proyectos que contemplan la interactividad. Se establece así un nuevo sistema de responsabilidades entre creador/impulsor – receptor/coproductor/coautor. Una relación en la que la transparencia y la responsabilidad son claves para el éxito del modelo y de las propuestas. Comunidad, sí, pero también transparencia y responsabilidad.
Una responsabilidad que debe ser previamente muy bien medida y analizada por parte del creador. Cómo valorar las aportaciones y qué sistema de recompensas ofrecer? Qué retorno es capaz de ofrecer y gestionar sin dispersar en exceso sus energías y sus recursos económicos? O, como vaticinaba Marc Sempere, de Arròs Movie: “y en la paella nº 1000 me preguntaré “en qué momento me equivoqué? yo quería ser artista!!!”
Por otra parte, e indispensable, evaluar con sinceridad y responsabilidad el concepto de autoría planteado: Qué papel quiere ofrecer al espectador en el desarrollo del proceso de creación? Qué nivel de autoría compartida está dispuesto a asumir? Qué implicará dicha autoría compartida en relación a los posibles beneficios generados, no sólo autoría como derecho moral?
Y, finalmente, responsabilidad en relación a la comunidad surgida alrededor del proyecto. La generación de comunidad es imprescindible para la sostenibilidad de los proyectos, pero cómo ofrecerle retorno y/o cómo gestionarla en un futuro? Qué nivel de apertura del producto final ofrecer?
En algunos casos se modifica y abre el concepto de autoría, entendido como derecho moral sobre la obra, no sólo sobre el rendimiento económico que genere. Algunos proyectos incorporan un concepto de autoría distribuída, abriendo el proceso de creación a la intervención de la comunidad. En este caso, el crowdfunding va más allá de un mecanismo de microfinanciación económica para convertirse en una filosofía de recuperar el concepto de cultura compartida. Como defienden desde Compartir dóna gustet: “En la cultura tradicional la autoría no era tan importante. Las nuevas tecnologías abren la posibilidad de recuperar esa cultura popular.” De la cultura tradicional oral a la cultura del remix.
Algunas propuestas incluso incorporan un modelo de retorno social que contemple las licencias libres de los productos finales, como es el caso de Goteo.
Crowdfunding como alternativa o complemento de financiación? …como modelo de participación democrática? Entre los proyectos que se plantean el crowdfunding como vía de financiación posible, la mayoría lo contemplan como una fórmula mixta, compatible con otras fuentes privadas y públicas, pero que les ofrece mayor libertad de acción.
En el debate surge la duda sobre si sería posible que la administración pública asuma mecanismos similares que permitan a la ciudadanía acceder a la toma de decisiones sobre las ayudas públicas. De hecho se trata de una dinámica ya instaurada en algunos casos y que abre una vía a explorar un posible modelo de administración más abierta, participada y transparente.
En cualquier caso, parece claro que el crowdfunding puede ser una oportunidad, pero decididamente es un síntoma de que algunas cosas están cambiando y es imprescindible saberlas escuchar…
Algo más de información sobre crowdfunding:
http://la-cajita.es/blog/2010/11/16/crowd-funding-inversion-y-financiacion-colectiva/
http://www.quora.com/Crowdfunding/What-are-some-great-crowdfunding-websites
http://blog.webdistortion.com/2010/07/18/9-crowdfunding-websites-to-help-you-change-the-world/
http://www.youcoop.org/es/goteo
http://blog.transit.es/?p=1766
A raíz del festival:
http://laboralcentrodearte.uoc.edu/crowdfunding-el-consumidor-como-micro-productor/
http://www.arregladoperoinformal.info/2011/02/14/socialcrowdfunding-for-socialcrowdgrowing/
http://www.nativa.cat/2011/02/crowdfunding-la-democratitzacio-del-mecenatge/
http://www.fotogramas.es/Blogs/El-blog-de-la-redaccion/Alex-Gil/Quieres-ser-productor
http://www.vilaweb.cat/noticia/3842507/20110201/mecenatge-creatiu.html
http://www.vilaweb.cat/noticia/3843773/20110204/barcelona-primer-festival-crowd-funding.html
http://www.tv3.cat/3alacarta/#/videos/3355431
http://www.btv.cat/alacarta/player.php?idProgVSD=11804
http://www.adn.es/cultura/20110206/NWS-0674-crowdfunding-nuevos-mecenas-de-red.html
Primeras plataformas de crowdfunding en España:
http://www.lavanguardia.es/cultura/20110113/54099834625/el-micromecenazgo-emerge-en-catalunya.html
Me parece excelente este artículo. Muchas gracias!!
Muchísimas gracias a ti!! Un abrazo!
Poco a poco a ver si lo logramos… de momento a ¡compartirlo! (;
mil gracias!!
Y siguen las referencias a crowdfunding! sólo algunas:
http://www.elpais.com/articulo/Tendencias/Wikiestrategias/salir/crisis/elpepitdc/20110507elpepitdc_1/Tes
http://blog.transit.es/?s=crowdfunding
http://lluisbonet.blogspot.com/2011/05/el-financament-collaboratiu-traves.html
Algunos artículos estupendos que han ido surgiendo, por si os pueden interesar…
http://www.articaonline.com/2011/11/la-cultura-digital-y-los-nuevos-modelos-de-negocio-parte-2/
http://www.paullop.es/2011/11/04/goteo-org-crowdfunding-para-el-procomun/
http://informacioncivica.info/es/argentina-2/el-crowdfunding-o-una-alternativa-del-financiamiento-de-proyectos/
Molt interessant l’article Cristina. Gràcies per publicar-lo i compartir coneixements. En el paràgraf que dius “surge la duda sobre si sería posible que la administración pública asuma mecanismos similares que permitan a la ciudadanía acceder a la toma de decisiones sobre las ayudas públicas” penso que això era el que es pretenia quan es va crear el CoNCA però que no ha funcionat per la falta de maduresa de la societat i del sector cultural del nostre país. Potser més endavant…
gràcies a tu, Elisenda! …en realitat jo plantejava una passa encara una mica més enllà, però sí, massa agoserada, ja veig… Una abraçada!